Afectuoso saludo. Cuando tenga el gusto de atenderte encontrarás a una profesional alegre espontánea y empática quien te escucha con respeto y esmero. A mis 73 años de vida con un alma joven y amplia experiencia profesional, he logrado despojarme de prejuicios morales, religiosos, políticos y culturales para lograr que el espacio terapéutico no esté contaminado de mí misma y así permitir que te veas a tí mismo en realidad y brindarte apoyo en la búsqueda de tu armonía.